Aunque en España no era habitual hace unos años contratar a un experto naval para realizar la peritación de un yate antes de proceder a su compra, actualmente se ha convertido en una de los peritajes navales típicos en el sector náutico. Hay varias razones para ello, pero una de las principales es la de tener una opinión profesional totalmente independiente y desinteresada, para evitar desagrables sorpresas por defectos ocultos en embarcaciones de segunda mano, que se ofertan tras un precio atractivo. Por ello, y para ayudar a comprender qué podemos hacer desde BruMed Marine Surveyors a los interesados en este tipo de inspecciones periciales navales pre-compra, hemos decidido redactar este artículo.

Las inspecciones pre-compra que realizamos se solicitan con 2 objetivos principales:

1º.-Encargar la inspección de una embarcación a un perito naval cualificado, para que reporte en un informe escrito el estado y condición de la misma, y que este informe sirva al interesado para decidir si se cierra el proceso de compra-venta.

2º.-Evitar el desplazamiento y pérdida de tiempo de un hipotético comprador, el cuál puede estar en un lugar lejano al lugar donde se encuentra la embarcación, delegando la inspección en un perito naval independiente, el cuál evaluará el estado y condición de la embarcación, en nombre de su cliente.

¿Qué podemos hacer por Usted en la inspección pre-compra?

Las inspecciones pre-compra de embarcaciones son inspecciones no intrusivas, y limitadas a las partes accesibles de la embarcación, que se basan en la observación de los diferentes elementos de la embarcación, mediante ensayos no destructivos, y sin desmontaje de aparatos, maquinaría o mobiliario. Este tipo de peritaje es para el comprador de la embarcación, y normalmente se lleva a cabo cuando ya tiene bastante definido que está interesado en una determinada embarcación. El objetivo es que el comprador conozca antes de cerrar la compra si existen defectos importantes, los cuales al tener que repararse podrían incrementar el coste de la embarcación, variando un precio de venta inicialmente atractivo.

Las inspecciones pre-compra deben tener 2 partes:

*Inspección a flote

*Inspección en seco

Lo ideal es primeramente realizar la inspección a flote, y posteriormente la inspección en seco. Con la inspección a flote ya podemos hacernos una buena idea del estado general de la embarcación. Si ésta es satisfactoria, entonces se procede a la inspección en seco, la cuál lleva unos gastos aparejados, de varada, estadías en dique seco, limpieza de obra viva y botadura. Estos gastos normalmente son compartidos entre comprador y vendedor, e incluso hay vendedores que acuerdan con el futuro comprador que si se cierra el proceso de compra-venta los descuentan del precio de venta.

¿Qué haremos en la inspección a flote?

La inspección a flote se realizará en el amarre o fondeo donde se encuentre la embarcación, y deberá estar presente el representante/capitán del armador, el cuál abrirá y mostrará la embarcación al perito naval, y se encargará de hacer funcionar los distintos aparatos, motores, y dispositivos de la embarcación a requerimiento del perito naval, para poder evaluar su funcionamiento. Durante el peritaje se inspeccionará la estructura interior del casco, sentinas, sala de máquinas, cubierta, equipo de fondeo, portillos, escotillas y cierres estancos, para evaluar su integridad. Los mástiles y jarcia, a menos que estén desmontados se inspeccionan desde la cubierta, hasta la altura alcanzable desde la misma. También se comprobará la operativa de las velas mediante su izado y arriado.

Desde una embarcación auxiliar se revisará el estado de la obra muerta, para averiguar si existen defectos o síntomas de daños ocurridos en el pasado.

Se realiza una pequeña prueba de mar, para evaluar el funcionamiento de los motores, y del equipo de gobierno.

En cuanto a la documentación de la embarcación, revisaremos y recopilaremos copia del estado de los certificados estatutarios, revisiones pendientes, últimas revisiones, notas o recomendaciones realizadas por las distintas autoridades marítimas y copias de facturas de los mantenimientos y reparaciones realizadas.

¿Qué haremos en la inspección en seco?

Con la embarcación en seco, el perito naval inspeccionará la obra viva y los apéndices del casco (eje de cola, hélices, arbotante, quilla, pala y mecha del timón, etc.). Para ello es imprescindible que la obra viva esté limpia y seca, lo cuál requerirá el perito al vendedor si fuera necesario. En cascos de madera o p.r.f.v. se harán mediciones de humedad, para evaluar posibles indicaciones de osmosis, y en cascos de acero se observará el estado general, y si se observaran desgastes o deformaciones excesivas en el forro o en su estructura interna (cuadernas, vagras, varengas, etc.), se recomendará realizar catas de espesores, para compararlos con el escantillonado original del barco, y ver el porcentaje del desgaste sufrido.

Tras las inspecciones y en un plazo aproximado de 10 días, le enviaremos un completo informe de la inspección realizada, describiendo e indicando los defectos encontrados incluyendo fotografías y recomendaciones, y con el cuál podrá hacerse una completa idea del estado de la embarcación realizado mediante un peritaje naval independiente, sin que el interesado haya precisado acudir a bordo.

Esperando haber clarificado el concepto de inspección naval pre-compra, reciban un afectuoso saludo.